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OPERATORIA diciembre 2008 Reconstrucción directa de una cúspide molar
Puede haber varias razones para preferir, en vez de una reconstrucción cuspídea indirecta, la efectuada en una sesión en el consultorio. La técnica aconsejable es la que sigue. 1. Colocación de dique o aislamiento relativo muy bueno. 2. Eliminación de la caries oclusoproximal. 3. Eliminación de ángulos marcados, redondeando con fresas # 2 y 4, sin biselado oclusal ni gingival. 4. Aplicación de sol. de clorhexidina al 2% en la cavidad. 5. Grabado por 15 segundos con ácido fosfórico al 35%. 6. Lavado con agua por 30 segs. 7. Aplicación de adhesivo de 5ª generación con base de etanol (PQI), más aire suave hasta que desaparezca el aspecto lechoso. 8. Fotocurado, 20 segs por oclusal y por lingual, lámpara halógena. 9. Estratificación de la dentina, inicialmente con 1 a 1,5 mm de composite fluido en las partes profundas. 10. Después, incrementos en cuña de composite microhíbrido en superficies separadas, para reducir el factor de contracción 11. Aplicación de esmalte para dar forma a la cara oclusal y reconstrucción cuspídea. (Esquematizado a partir de un trabajo de Deliperi y Bardwell. En Operative Dentistry) VOLVER (a índice)
septiembre 2007 La
“nueva” operatoria dental… Gordon J. Christensen (J Am Dent Assoc 2006, 137, (4), 531), maestro indiscutido de la odontología práctica con la base de la evidencia, asistió a la muerte anunciada de la caries… que aún goza de “buena” salud. Pero se ha modificado y, en general, ha habido una reducción de la frecuencia en algunas áreas más que en otras. Se redujeron las caries de Clase I, con aumento de la Clase V. Esto sobre todo en mayores. Por eso, este artículo práctico se centra en la Clase V en pacientes maduros con actividad de caries.
Primero,
prevención.- A estos pacientes se los debe alentar a que usen
dentífricos ricos en flúor (5000 ppm) todos los días. Si hubiera muy
gran actividad de caries, hay técnicas para aumentar la prevención. Técnica de suministro de
fluoruros en gel en concentración elevada y pastas remineralizantes.- – Impresión de alginato y modelos de ambos arcos. – Matriz rígida aspirada en cada modelo, recortada como para que se extienda 1 mm sobre el borde gingival. Servirá para pastas fluoradas y remineralizantes por igual. – Instrucción sobre cómo colocar bien repartido en las cubetas el gel de fluoruro en 5000 ppm y su colocación en la boca por lo menos por 5 minutos todos los días, mejor si es antes de acostarse. Si en la zona el agua está fluorada, deberá enjuagarse después la boca, aunque en verdad casi todos toman agua embotellada, jugos, café, té y bebidas carbonatadas., que contienen poco o nada de flúor.
Es
aconsejable complementar con una buena instrucción en higiene dental y
asesoramiento dietético, pero es muy difícil cambiar los hábitos de
higiene y comida después de largos años de hacerlo de determinada
manera. No ceje por ello en sus esfuerzos, aunque pueden ser más eficaces
las aplicaciones fluoradas y remineralizantes.
Cuando
la situación de la boca torna difícil la higiene, por prótesis fijas,
implantosoportadas, removibles y viejas coronas o restauraciones, están
indicados los recursos auxiliares como unidades de lavaje con agua,
cepillos mecánicos y enjuagues bucales.
El
uso de las pastas remineralizantes de fosfato/calcio, como la PROSPEC
MI Paste (GC ), es recomendable, en las cubetas vistas o con cepillo
durante un mínimo de tres minutos. Un plan
simple diario es la aplicación de las cubetas con pasta
remineralizante y el empleo continuado de dentífrico
corriente de 1,000 ppm de
fluoruro o los materiales con 5,000 ppm, en cepillo o en
cubeta. La discapacitación física y psicológica que pueden generar los
años exige el empleo de todos los recursos preventivos incluidas
restauraciones de ese tipo..
Las
restauraciones en pacientes maduros.-
El
uso de la amalgama de plata se ha reducido mucho en los EE.UU. (la emplean
un 32 por ciento de los profesionales). Es de suponer que sea a causa del
oscurecimiento grisáceo que genera. Podría sumarse el color del material
mismo y los daños a la salud que se le atribuyen. La elección lógica
son materiales estéticos que liberen bastante flúor.
Lesiones
de Clase V en dientes relativamente intactos.-
Si
la ubicación de la cavidad no fuera muy visible, el material de elección
es un ionómero vítreo modificado con resina compuesta. Los materiales más
eficaces y populares son Fuji II LC (GC) y Vitremer Restorative
Material (3M ESPE). Ambos dan un resultado estético adecuado, no
excelente, longevidad aceptable y liberan cantidades significativas de flúor.
Lesiones
de Clase V en áreas de exigencia estética.-
En
las áreas estéticas, es posible aplicar los mismos materiales vistos en
el fondo de la preparación, cubiertos con una capa de resina compuesta en
la superficie. Esta técnica da un excelente resultado estético
con el potencial de reducción de caries. Restauraciones en los márgenes de coronas o prótesis fijas
existentes. Mi material de elección para estos casos es un ionómero
vítreo modificado con resina compuesta.. Por el momento no existe una técnica
buena para la reparación estética de estos márgenes.
VOLVER (a índice) junio 2007
Contra el fracaso de la regional inferior...
...bastante frecuente
aconsejan los 3 Dres Madan – Gautgam, Sonal y Arjun – ( J Am Dent
Assoc, 2002: 133;7, 843) que se tomen en cuenta las posibles razones,
que enumeran: anatómicas
– inervación accesoria (milohioideo, nervio cutáneo cervical C1, C2, nervio auriculotemporal),
variaciones en el curso del nervio, variaciones en la posición del
agujero dentario, nervio o conducto dentario bífido patológicas
– trismo, infección, inflamación, cirugía previa; farmacológicas
– alcoholismo crónico, drogadicción psicológicas
– temor, ansiedad, aprensión mala
técnica, que es la causa más común, por: a.
Insuficiente apertura bucal – el
blanco es el surco mandibular, que está a un nivel entre la escotadura
coronoide y el agujero dentario inferior, y a apertura plena el nervio se
pega contra la pared media de la rama y se ubica en el blanco. Pero si no
está bien abierta la boca, como el nervio viene desde arriba, queda más
flojo y se separa de la pared media. Por esta razón, la anestesia no actúa
en los casos de trismo. Ubicación
errada de la aguja – es muy común dirigirla más allá
o más acá del blanco (espina de Spix), cuando hay que insertar la aguja
20 a 25 mm justo por dentro del ligamento pterigomandibular al cual se
apunta desde la región premolar del lado opuesto, pasando por la mitad de
la uña del índice de la mano izquierda (o la menos hábil) ubicado en el
fondo de la depresión postmolar. Apresuramiento
– Se recomienda esperar de 3 a 5 min antes de comenzar la tarea, tiempo
que se puede aprovechar para establecer o restablecer la relación con el
paciente y hacerlo sentirse cómodo, en lo posible. Se facilita el inicio
de la anestesia si el paciente se sienta erguido.
¿Y cuando todo falla?
Repetir.-
Aun cuando es lo que más comúnmente se hace y aun cuando no suele tener éxito
(salvo que se corrija el error previo), las inyecciones repetidas puedan
generar dolor en el área a posteriori y aun trismo. Puede ser útil
pensar en las alternativas. Regional
de boca cerrada (Vazirani/Akinosi). Es muy útil cuando el paciente no puede abrir la boca, por
ejemplo por trismo (Figura 1) y resulta cómoda al
paciente. Con la boca cerrada (el paciente, claro, que a algunos dentistas
es difícil cerrársela), se dirige la aguja de 35 mm paralela al plano
oclusal pero en el nivel de los bordes cervicales de los molares
superiores. Se la inserta justo por dentro del borde anterior de la rama,
por vestibular de la tuberosidad, y hasta llegar a que la base de la aguja
coincida con distal del segundo molar superior. Se aspira. Se inyecta.
Como no suele anestesiar el área vestibular, se recomienda completar a la
altura de los molares inferiores. Por falta de referencia ósea, la aguja
podrá lesionar los vasos del plexo pterigoideo. Pero es tan segura que
muchos odontólogos la utilizan rutinariamente.
Bloqueo Gow-Gates.- (Figura 2)Es más difícil, pero más
exitosa. El punto de inserción es más alto que en la
regional convencional y genera un verdadero bloqueo mandibular, pues toma
casi todas las ramas de la rama inferior del trigémino. Su objetivo es la
cabeza del cóndilo. Con el paciente a boca bien abierta, para
determinar el plano de abordaje, hay que imaginarse una línea que una la
comisura labial de ese lado con la escotadura del trago.
Inyección intraligamentaria. La intraligamentaria vale como
inyección primaria o secundaria (Figura 3). Entre sus limitaciones está
la breve duración, pero sirve para remediar la insuficiencia
de la regional. Aunque existen jeringas especiales, también es efectiva
con aguja estándar de calibre 27. Inyección intrapulpar. Esta técnica puede ser muy útil
en endodoncia. La anestesia es el resultado de la presión, no
de la solución, por eso sería lo mismo solución fisiológica. Requiere
crear una mínima cavidad de acceso a la pulpa, en la que calce
ajustadamente y entonces se inyecta, bajo presión, 0,1 ml. Inicialmente,
brevemente, el paciente siente un dolor mayor o menor, pero la anestesia
es muy rápida. Puede ocurrir que ya exista un acceso demasiado amplio y
entonces lo que se hace es bañar el área con líquido anestésico por un
minuto y después se introduce la aguja bien profundamente, lo mas apical
posible. Inyección intraósea. Como la intraligamentaria, se puede usar con equipo convencional o especializado. Se inyecta en el hueso interradicular, quizá con el auxilio de radiografías. Se comienza por infiltración gingival con un pequeño volumen de anestésico. Mediante fresa estéril en torno lento, se perfora la región unos 2 mm por debajo del margen gingival de los dientes adyacentes en la bisectriz de la papila interdental y hasta caer en un espacio del hueso alveolar. Hecho esto, se introduce la aguja calibre 30 unos 6 mm en el hueso y se administran 0.2 a 0.5 ml de solución, lentamente. Es preferible la lidocaína 2%, sin epinefrina, que podría causar palpitaciones. Si bien la intraósea no debiera ser usada como técnica primaria (riesgo de malestar, dolor postoperatorio, e infección) es un auxiliar muy útil como complemento de la regional inferior. VOLVER (a índice) mayo 2007 Midiendo
profundizo...
Tielemans S et al ( Quintessence
Int 2007 feb;38(2):135) se
propusieron verificar la precisión
del medidor de preparaciones (Prepometer, de Hager &
Werken) y medir la profundidad dentinaria remanente. Realizaron cavidades
estandarizadas en vestibular de cervical de 12 dientes intactos y midieron
la profundidad antes de la extracción. Después, midieron el espesor de
dentina restante, con un medidor de la resistencia eléctrica. Concluyeron
que el Prepometer puede servir para estimar el riesgo de lesión pulpar,
pero se debería demostrar esa eficacia con una prueba clínica amplia
aleatoria. Dividiendo
incremento... Hassan
KA et al Khier SE J Contemp Dent Pract 2007 feb
1; 8(2):121 Centripetando e incrementando... Ghavamnasiri M et al (J Contemp Dent Pract 2007 feb 1;8(2):113) realizaron 88 cavidades proximales en premolares con los márgenes en cemento, en 4 grupos: 1 – incremental con matriz Palodent (IP); 2 – incremental con matriz transparente (IT); 3 – centrípeta con Palodent (CP), y 4 – centrípeta con transparente (CT). Para todos los grupos usaron adhesivo de grabado total (Single Bond) y composite Z100. Comprobaron que con el margen en cemento, la clase de matriz y el tipo de relleno no influyen para reducir la microfiltración marginal. S. Szep et al ( Pract Proced Aesthet Dent 2001 abr;13(3):243)N de la R. Por si algún lector se interesa, describimos e ilustramos las técnicas con ayuda del Dr. Douglas A. Terry.TÉCNICA
CENTRÍPETA técnica de
adaptación proximal que reemplaza la estructura dentaria desde la
periferia hacia el centro de la cavidad y se usa cuando el margen gingival
termina en esmalte. Se aplica un pequeña cantidad de glicerina al diente
vecino con hilo sin encerar (Figura 1), para evitar el uso de tiras o
bandas. Se aplica composite translúcido como incremento inicial en
proximal y se adapta coninstrumento de hoja larga al margen y al vecino y
se alisa con pincel. Los incrementos sucesivos se aplican contra el diente
vecino desde el piso gingival hasta la cresta hasta crear una envoltura
translúcida. Serán fotocurados desde gíngivo-lingual y gíngivo-vestibular,
40 segs (Figuras 2 a 5). Como no toca la pared pulpar, hay menos contracción
hacia ésta y no aparta el material de la cervical y mejora la adaptación
marginal. A partir de esto, la restauración puede ser tratada como
oclusal. Se completa
entonces mediante la técnica incremental, que aplicando con
jeringa composite fluido permite crear un tapizado que se adapta con
instrumento fino y romo. Después se va llenando la cavidad con híbrido,
adaptado con el mismo instrumento y fotocurando por 40 segs. Son
incrementos de 1 mm, aplicados en diagonal, creciendo hacia oclusal en V
(Figuras 6 y 7). Se puede terminar la capa de “esmalte” con híbrido
de partículas pequeñas, con ayuda de pinceles y aun de instrumentos
endodóncicos finos para surcos.
Fig.
1: aplicación de glicerina al vecino Fig. 2 (9a): formación de pared translúcida contra el diente vecino. Fig. 3 (9B): Aplicación de la luz desde gingival
lingual. Fig. 4 ( 9C): Luz desde gingival vestibular. Fig. 5 (9D): Finalmente, luz desde oclusal.
Fig. 6 (11A -): Incrementos aplicados oblicuos, en V
hacia oclusal. Fig. 7 (11B): Incrementos adaptados con instrumento fino.
VOLVER (al índice)
enero 2007
Dique para cervicales Las lesiones cervicales
(caries o de otro tipo) complican la operatoria para lograr el aislamiento
correcto para la inserción de los materiales. Barry M. Owens (Oper Dent
2006 31(2): 277) Propone
una forma práctica de resolver la situación. 1.
Elija
el tipo de material y seleccione el color. 2.
Anestesia. 3.
Modificación
del clamp N° 212 (Hygienic), mediante una modificación del ángulo del
bocado vestibular que, mediante pinza adecuada, se dobla en sentido apical
(aumenta así el ángulo de inserción del bocado en el arco del clamp). 4.
Se
perforan en la goma varios orificios superpuestos y ninguno para los
dientes vecinos. La goma será estirada sobre el clamp ya colocado y, si
no, podría desgarrarse. 5.
Se
aplica el clamp sobre el diente (atado con hilo de ligadura), de modo que
el bocado vestibular quede hacia apical de la lesión forzando el margen
gingival para apartarlo. (Si esto no
bastara, se puede hacer un recorte – con la técnica preferida – de
ese borde de encía metido en la cavidad.) 6.
Se
quita la pinza portadora del clamp y se verifica la estabilidad. Se estira
la goma puesta en el arco y se pasan los orificios sobre el clamp. Queda
solamente el diente en tratamiento a la vista. 7.
Preparación
y restauración de la cavidad. 8.
Se
retira la goma y el clamp. 9.
Se
controla la restauración. VOLVER (al índice)
octubre 2006 Técnicas blanqueadoras combinadas Cuando las decoloraciones
dentarias asumen distintas formas, por distintas razones (ver al final),
distintos autores no ven razones para no recurrir a una combinación de técnicas, como microabrasión, blanqueamiento interno,
externo, en consultorio, en casa, etc. Para que los lectores puedan
abarcar toda la gama (además de las notas que en sus años de vida ya publicó U.O.), incluimos a continuación practiquísimas maneras de hacer cada una.
MICROABRASIÓN 1.
Limpie los dientes con pómez y agua, lave, seque. 2.
Aísle con dique de goma los dientes que tratará 3.
Si no aplicó vaselina previa a la encía, después del
dique pinte con Copalite entorno de los cuellos de los dientes afectados. 4.
Para mayor protección, aplique una crema de
bicarbonato y agua sobre el dique por dentro, para el caso de filtración. 5.
Haga una pasta blanda de ácido clorhídrico al 18% con
pómez y aplique una pequeña cantidad sobre vestibular, ya con tacita de
goma y bajas rotaciones, ya con palillo o plástico plano, durante 5
segundos. 6.
Lave con agua, aspirando simultáneamente. Repita estos
pasos hasta lograr el efecto deseado; hasta un máximo de 10 aplicaciones
de 5 segs.. 7.
Aplique flúor durante 3 minutos. 8.
Retire el dique y pula con discos blandos o pastas
comerciales. 9.
Controle al mes y cada 6 meses. 10.
Si prefiere ácido fosfórico, puede
usarlo al 35% con los mismos pasos, pero por 30 segs, una sola vez. 11.
El esmalte opaco puede removerlo con
fresa para terminar con composite, en la turbina, hasta que aparezca
esmalte brillante, con mínima presión. Los demás pasos son similares. Con esta técnica no se remueven más de 100 µm de esmalte. No se debe repetir. Debe usar pruebas previas y controles de sensibilidad, radiografías y fotografías. BLANQUEAMIENTO DE DESVITALIZADOS 1. Anote el color del diente, después de limpiarlo con pómez. 2. Coloque el dique de goma sobre los dientes por tratar. 3. Proteja los ojos del paciente y los propios. 4. Elimine las restauraciones palatinas y de cámara pulpar. 5. Elimine obturación radicular hasta 2/3 mm por sobre el margen gingival, quizá con fresas extra largas. 6. Coloque 1 mm de ionómero vítreo o cemento sobre la guta remanente. 7. Elimine, prudentemente, dentina manchada con fresa redonda. 8. Grabe cámara con ácido fosfórico al 37%, 30-60 segs, lave y seque, para abrir los túbulos dentinarios. 9. Prepare una mezcla espesa de peróxido de hidrógeno al 35% y perborato de sodio (o perborato y agua) y coloque inmediatamente en cámara con instrumento plástico o bolita de algodón. 10. Ponga una bolita de algodón seca y selle con ionómero. 11. Repita semanalmente hasta blanquear un poco en exceso. 12. Aplique hidróxido de calcio no fraguable en cámara y selle con ionómero. Deje pasar dos semanas y controle. Esto permite reducir las reabsorciones cervicales externas. 13. Coloque gutapercha blanca en cámara y rerstaure con composite o, si prefiere, llene todo por capas con la resina; en este caso, es difícil repetir el blanqueo.
BLANQUEAMIENTO VITAL
I. Junto al sillón 1. Pruebe la vitalidad, tome R-x y decida qué hacer con las restauraciones existentes, además de corregirlas si filtran. 2. Anote el color del diente, muestrario Vita, y regístrelo a la vista del paciente; después de limpiarlo con pómez. 3. Aplique anestesia tópica a las encías. 4. Proteja las encías con vaselina o gel de Orabase. 5. Aísle cada diente a blanquear con ligaduras individuales. 6. Si va a usar calor, cubra las grapas con gasa húmeda- 7. Grabe la cara vestibular y el tercio incisal de la palatina con ácido fosfórico durante 60 segs, lave y seque. 8. Empape bien una gasa con el peróxido al 45% y cubra los dientes aislados. También puede usar gel. 9. Para aplicar calor, puede emplear la lámpara Union Broach a 25-30 cm de los dientes y siga los pasos indicados. 10. Usando gel, puede aplicar la luz polimerizante a cada diente por separado. 11. Reponga cada 5 minutos la gasa o el gel. 12. A los 30 minutos retire el dique, limpie y pula. Si no logró el cambio deseado, puede repetir 3-10 veces. Trate un arco por vez. Podría ser necesario repetir al año. Guarde en fotos un registro del color Vita alcanzado. II.
En casa Cuando el paciente habrá de aplicarse diariamente gel de peróxido de carbamida, en cubeta de medida, los pasos del odontólogo serán: 1.
Registre con fotos el color Vita inicial. 2.
Tome impresión de alginato y haga modelo de yeso
piedra. 3.
Prepare las superficies vestibulares dentarias en el
modelo como para alojar el gel (con esmalte para uñas o como guste). 4.
Realice un protector blando al vacío, de no más de 2
m de espesor, y que no cubra las encías. 5.
Instruya al paciente en higiene dental correcta. 6.
Explique que el protector deberá ser usado todos los días,
según indicaciones del fabricante (o dos horas de día, o toda la noche,
o...). 7.
Control frecuente. 8.
Fotos con nuevo color y con el número Vita previo. RESTAURACIONES DE COMPOSITE LOCALIZADAS Cuando
el paciente tenga esmalte hipoplásico blanco, amarillo o pardo en mancha
bien delimitada, puede realizar la siguiente técnica. 1.
Fotos preoperatorias y elección del dolor. 2.
Remoción de la lesión demarcada con piedra de diamante redonda,
hasta el límite amelodentinario. 3.
Chanflee los bordes cavitarios con piedra de diamante de fisura
para aumentar el área
disponible para la retención adhesiva. 4.
Grabe el esmalte periférico, lave y seque. 5.
Aplique agente adhesivo para esmalte y dentina según técnica
habitual suya. 6.
Aplique el color de composite elegido, otórguele forma con pincel
lubricado con el agente adhesivo para alisarlo y emparejarlo con las
superficies circundantes y polimerice como corresponda a la marca elegida. 7.
Retire el medio auxiliar usado (tiras, goma). 8.
Pula con discos Soflex, fresas para terminar y tiras proximales si
hacen falta. Puede caracterizar la superficie en caso necesario. 9.
Fotos. Carillas de composite Carillas de porcelana No son tema de blanqueamiento propiamente dicho. Proceda según sus conocimientos. CAUSAS DE DECOLORACIÓN INTRÍNSECA Del esmalte: Local: caries; idiopática; injurias/infecciones del
primario; reabsorción interna. Sistémica: amelogénesis imperfecta; fármacos, p. ej.
tetraciclina; fluorosis; idiopática; enfermedades durante la
formación del diente. De la dentina: Local: caries; reabsorción interna; restauraciones metálicas;
pulpa necrótica; obturaciones radiculares. Sistémica: bilirrubina (enfermedad hemolítica del recién nacido); porfiria congénita; dentinogénesis imperfecta; fármacos, como tetraciclina. BIBLIOGRAFÍA
COMPLEMENTARIA Cvitki, E., Swift, E.J., Denehy, G. E. (Quint. Int
1992; 23: 91 VOLVER (al índice)
febrero/marzo 2006
Novedosa preparación para frentes de porcelana
Para
dar a la preparación dentaria una profundidad adecuada para los frentes
de porcelana, ha habido dos corrientes: (1) las primeras incluían el uso
de cortes marcadores de la profundiad, que no tomaban en cuenta las
alteraciones del diente por la edad, el desgaste y la pérdida de esmalte,
con gran riesgo de exposición de la dentina y las dificultades que
ocasiona; está indicado cuando se está seguro de que el esmalte está
intacto, como en casos de alteraciones de color, no de forma; (2) métodos
más recientes integraron un
encerado previo o un premodelado para compensar esas cuestiones. El
objetivo de este método es restaurar la forma original perdida o
recrearla si el esmalte era muy delgado. De ahí la reconstrucción previa
y la guía de silicona, que en general requiere gran inversión de tiempo. Con
el aporte que hace Pascal
Magne, el
clínico debiera poder producir preparaciones precisas sin perder el
imprescindible esmalte [N de la R: En U. O. han sido
mencionadas las fallas por problemas de adhesión] y sin perder más
tiempo; pero con márgenes perfectamente adaptados. Con los frentes de
porcelana (FP) no se desgastará más de un cuarto de lo necesario para
una corona. El
espesor recomendado para el FP es de 0,3 a 0,5 mm en cervical, 0,7 mm en
la zona media y un mínimo de 1,5 para el recubrimiento incisal. Son
valores compatibles con los espesores promedios de esmalte. Pero lo difícil
es tener esta exactitud.
Técnica practiquísima 1.-
Hay que definir el objetivo de la restauración mediante el agregado de
cera al modelo preliminar, muy de acuerdo con los deseos del paciente. 2.-
Se confecciona un índice de silicona de máxima exactitud presionando
firmemente el material contra el modelo y aplicándole 4 atmósferas de
presión durante el fraguado (fig. 1). Se fabrica una guía de acrílico
directamente en boca, sobre las superficies dentarias con la ayuda de la
matriz de silicona tomada del encerado (fig. 2). Para su estabilidad,
abarcará dos dientes vecinos a cada lado de la zona por modificar (fig.
3). 3.
Se cuidará que las superficies palatinas queden accesibles para la remoción
inicial de los excedentes de acrílico. Asimismo, se recortará vestibular
justo siguiendo los arcos gingivales (fig. 4 y 5A). 4.
Se recubren las caras palatinas dentarias y la encía con vaselina sólida
(fig. 5B). 5.
Se graba parcialmente el esmalte durante 5 a 10 segs, se lava y se seca. 6.
Se llena la matriz de silicona con una resina fluida de tipo dentinario,
como la New Outline, de Anaxdent, y se espera a que se ponga opaca (fig.
5C). 7.
Se lleva a la boca y se aplica contra los dientes (fig. 5D). 8.
Se mantiene en posición mientras se eliminan los excedentes. La presión
se ejercerá oclusalmente a nivel de los dientes que no se restaurarán.
Hay que refrigerar durante el fraguado. Debe estar muy bien presionado
para que no queden gruesos los frentes (fig. 5D). 9.
Se puede usar pigmentación pardusca para aumentar la saturación de color
interdentario (fig. 5E). 10.
El brillo final se logra con una resina de muy baja viscosidad, un breve
fotocurado, aplicación de vaselina y curado final a través de ella para
evitar la capa de inhibición (fig. 5F, G y H). Se
dejarán pasar 1 o 2 semanas para que el paciente evalúe la estética, la
comodidad del contacto con el labio inferior y de la pronunciación de las
palabras y aun la masticación. La
preparación dentaria.-
Comienza con la aprobación del paciente, con 2 fresas redondas (Figs. 7,
A a J). 1.
La primera fresa tiene una diferencia de diámetro con respecto del
vástago de unos 1,4 mm, lo que genera una profundidad de corte de 0,7 mm,
y se usa contra el tercio incisal. 2.
Se traza un solo surco horizontal y se dibuja el fondo con un lápiz. 3.
La segunda fresa tiene una diferencia de diámetro con respecto del
vástago de unos 1,0 mm, que genera una profundidad de corte de 0,5 mm y
se aplica en el tercio medio para trazar un surco (fig. 6). 4.
Se quita el resto de la maqueta con los elementos rotatorios
habituales, justo hasta borrar por completo la marca de lápiz y se sigue
con los pasos tradicionales. 5.
Si se secciona horizontalmente el índice, sirve para verificar si
el espacio que queda es el adecuado. Un índice palatino indicaría si se
removió el 1,5 mm incisal. 6.
Se hace una muy leve separación proximal (ver fig), con disco fino
Vision Flex, que facilita la impresión y la confección de los troqueles
en el laboratorio. 7.
Se redondean todas las líneas de transición con disco flexible a
baja velocidad. 8.
Se procede al sellado dentinario inmediato (como ya lo explicó en
toda su importancia U. O.), si es que inadvertidamente quedó
algo de dentina expuesta. 9.
Después de las impresiones, se aplica vaselina a las preparaciones
y se confeccionan los provisorios como se hizo para la maqueta.
No se requiere cementado.
Ferulización atada La
ferulización dentaria puede estar indicada para después de la
ortodoncia, después de un trauma y antes de una intervención periodontal
con dientes muy flojos, donde mejora la masticación y la comodidad e
impide el trauma secundario oclusal. La
propuesta de Papazoglou,
E y Anagnoslou, M (J Prosth Dent 2004 dic, 92(6): 600)
es usar tiras reforzadas con fibra de vidrio, con la ayuda de hilo dental,
mediante el practiquísimo método siguiente. 1.
Se determina la longitud de la tira reforzada (Splint-It, 2-mm
Woven Fiber Splinting Strip), según el tamaño de los dientes; se coloca
dique de goma, fijado con grapas a dientes posteriores al área. 2.
Limpieza y grabado. 3.
Secado y aplicación de adhesivo 4.
Se pasan tiras de hilo dental por todos los espacios interdentarios
y se dejan largos suficientes 5.
Se aplica composite fluido (Flow It, p ej), por lingual 6.
Se adosa la tira reforzada a las caras linguales y se tira de todos
los extremos de hilo a la vez con una mano, sin demasiada fuerza, mientras
con la otra mano se cuida que esté bien adaptada la tira, sin espacios 7.
Se fotopolimeriza por 40 segs cada diente 8.
Se retira el hilo dental 9.
Se añade composite para cubrir la tira y sellar las
irregularidades 10.
Se modela con piedras finas y se retira el dique
Fija provisoria en no paralelos Puede
que haya muchos procedimientos para confeccionar una PPFP, pero se suele
limitar a coronas sobre los pilares, media corona proximal en el diente
inclinado, ortodoncia, coronas telescópicas o uso de tornillos
conectantes. Kifah Dafi Jamani, y Mohammed Ali Fallad (J Prosth Dent
2004 dic; 92(6): 584) proponen otra técnica porque realiza en efecto una
PPFP que da estabilidad, comienza a cargar los pilares y reduce el tiempo
de sillón. Usa menos acrílico generador de calor y el contacto en
polimerización con la encía es minimizado. Su inconveniente es que toma
más tiempo y algo más de costo. Se trata de un método indirecto-directo
para una PPFP en 2 partes, como sigue. Pasos
de laboratorio 1.Se
reemplazan los dientes ausentes en el modelo de estudio con piezas de acrílico
y encerado, y se toma una impresión con masilla de silicona 2.
Se
preparan los dientes pilares
más conservadoramente que lo propuesto en boca y con márgenes
supragingivales 3.
Se recubren los dientes tallados con separador, más los dientes vecinos y
el reborde 4.
Mezcla
del acrílico provisorio y carga del índice de silicona y cuando se ve
que pierde el brillo de coloca todo sobre el modelo 5.
Ya
polimerizado el acrílico, se retira el índice y se corta la PPFP en la
unión entre el pilar mesial y el póntico, con disco de diamante. Se
procurará que el corte sea lo más paralelo posible a la cara mesial del
pilar distal. 6.
Se
retiran las 2 secciones
del provisional y se talla la porción mesial
con la forma correcta
7.
Se
prepara un apoyo oclusal sobre el reborde marginal distal de la corona
mesial, con fresa redonda para acrílico 8.
Se
adapta un alambre de acero comercial en torno de la corona mesial y con un
apoyo sobre distal de ella 9.
Se
prepara un surco en la superficie por debajo del póntico
que aloje ese sector de alambre y se envaselina la corona mesial 10.
Se calza el alambre en posición y se pone acrílico en el surco del póntico
y entonces se aplica sobre el modelo toda la porción distal 11.
Polimerizado el acrílico, se retira la porción distal del modelo, se
eliminan los excedentes y se da forma a la porción de la silla 12.
Se termina y pule como de costumbre Procedimientos
clínicos 1.
Tallado
de los pilares y prueba de la PPFP en boca, que será modificada para que
calce adecuadamente. 2.
Aplicación
de una capa uniforme de vaselina sobre los muñones, encía y superficie
externa de la PPFP 3.
Llenado
de las coronas con acrílico, aplicación sobre los pilares y el paciente
deberá ocluir sobre el conjunto 4.
Se
retira cuando el acrílico alcanza el estado gomoso 5.
Se pone en agua caliente hasta la polimerización 6.
Se termina, pule y cementa como de costumbre. VOLVER (al índice)
enero 2006 Clase
IV perfeccionada Para restaurar una cavidad de Clase IV correctamente, se requiere una
transición natural de color del diente al material; no se ha de
traslucir el fondo oscuro de la cavidad bucal, los dientes jóvenes
deben tener un borde translúcido y la textura superficial ha de ser
similar al resto de la dentadura. Es difícil lograr esto si se usa un
solo color, salvo que el material justo se mimetice con el diente. Se
pueden obtener buenos resultados mediante capas e incrementos
progresivos, lo cual es
trabajoso de realizar a mano alzada, sobre todo para dentistas jóvenes.
El uso de una tira de celuloide, contorneada o no, es el recurso
más empleado desde el uso de materiales de autocurado, que exigían
rapidez, pero (como las coronas de celuloide adaptadas) tenía sus
evidentes desventajas. Las remedia el fotocurado con ayuda de los
incrementos, pero es difícil de realizar. Se puede simplifica si se
aplican capas con inteligencia, con
una matriz como la de silicona que detallaremos en PRACTIQUÍSIMAS
gracias al trabajo de los Dres. Felippe, L. A. Monteiro jr,
Caldeira de Andrada, C. A. y Ritter, A. V. (J Esthet Restor Dent 2005; 17(1):11), de Santa Catarina, Brasil). La matriz
reproduce la restauración que se reemplaza, o un encerado previo, o una
restauración no adherida de la forma deseada: anatomía, longitud,
troneras y hasta topes oclusales y contactos excursivos. La restauración
modelo también orienta con respecto del color. Esto ahorra tiempo
final, aunque no lo parezca. En un caso con fractura diagonal mesial de ambos centrales superiores, se
puede proceder de la manera siguiente. 1.- Preparación
cavitaria. (a) Tras la determinación del color y detalles en los dientes vecinos,
se anestesia y se coloca el dique. (b) Se excava sólo la
dentina cariada existente y se retira todo el material restaurador y
bases (si existen). (c) Se forma un bisel vestibular amplio; p ej, 1 mm, 45°. En el tercio
medio, los biseles son más amplios por su importancia en la determinación
del valor. No son necesarias las retenciones, ni el bisel con ese fin sólo,
éste puede ser en vez redondeado. Un toque de opaco sobre el bisel
ayuda a enmascarar la unión. Cuando se usa base o forro, esto antecede
al bisel para que éste no se contamine con el material usado. (d) No se hacen extensiones que pudieran debilitar el diente. 2.- Adhesión.- (a) Grabado y adhesión serán realizados según la técnica correcta preferida, tras haber asentado la guía de silicona en la posición precisa (Fig. 1). (b)
Esmalte lingual translúcido. Se puede usar un composite microhíbrido,
como el Carisma I, por su tono blancuzco translúcido. Se aplica una mínima
cantidad sobre la guía de silicona antes de llevarla a su posición
y se la esparce en capa muy fina (Fig. 2). Sin polimerizar, se lleva
todo a su posición en boca. Cualquier exceso que se note, será
eliminado o redistribuido, pues no debe invadir la zona dentinaria (Fig.
3). Polimerización, 20 segs. Se puede retirar la guía porque ya quedó
establecida la pared lingual. (c)
Capa interna de dentina opaca. Define el color y la opacidad de la
restauración, que, p ej, puede ser OB2 u OA2 del Carisma o A2 de Esthet-X.
Se aplica contra el esmalte lingual formado. Debe cubrir una pequeña
parte del bisel trazado para enmascarar la interfaz y optimizar la
transición (Fig. 4). Se procurará imitar los mamelones dentinarios ya
delimitados en un diseño previo (Fig. 5). No son necesarios en todos los
casos. Cuando se hacen, hay que cubrirlos con una buena capa de translúcido. (d) Inserción de la capa de dentina translúcida.- Complementa la anterior, pues si no se usara se vería una restauración opaca, mate y apagada. Figura 1. Se prueba la guía para verificar la adaptación con el dique puesto. Se ve claramente el espacio por rellenar. Figura 2.Fuera de la boca, para la cara lingual se utiliza un composite
blancuzco translúcido (Charisma Incisal), que imita el esmalte. Se usan
puntas de silicona y pinceles sobre ínfimas cantidades de material. Figura 3. Se lleva la guía a la boca antes de polimerizar y se verifica la adaptación sin excedentes. Se polimeriza el composite por 20 segundos.
Sellado
fluido Después
de haber hecho el grabado habitual de la cara oclusal, se lava bien
durante 20 segs y se aplica el adhesivo. Tras ello se coloca el composite
fluido con cuidado, sin formar burbujas, con aguja dispensadora y se
polimeriza.
noviembre 2005 Fracaso adhesivo Hoy
es una experiencia común que, en el intento por remover, p ej, una
carilla adherida casi íntegramente a dentina, uno se encuentre con que la
vibración del instrumento cortante sacude la restauración y la despega y
sale volando. ¿Por
qué se produce esta situación frustrante cuando los trabajos sobre las
resistencias adhesivas in vitro de algunos agentes de adhesión dentinaria
informan que son tan elevadas o más que las resistencias adhesivas
logradas a esmalte y cuando algunos estudios de duración muestran buena
retención de las uniones a dentina? Esto se pregunta y contesta GORDON
CHRISTENSEN, el mejor clínico de nuestra profesión. ¿Han
llegado demasiado lejos nuestra concentración en la “adhesión” y la
“microfiltración” y en las infinitas publicaciones sobre estos temas?
¿Cuánto bonding es suficiente bonding? ¿Cuándo el bonding no es
importante para nada? ¿Es tan vital clínicamente reducir la
microfiltración mediante agentes adhesivos? La amalgama, el cemento de
fosfato de zinc y las primeras resinas compuestas de 1960 y 70 no se adherían
a la estructura dentaria y podría ser una sorpresa para los
investigadores jóvenes que estas técnicas no tuvieran problemas con la
longevidad. Cuando uno lee sobre bonding dentinario, fácilmente podría
engañarse llegando a la conclusión de que unos pocos megapascales de
adhesión harían de una restauración con material de adhesión
dentinario un material superior frente a una restauración terminada con
un agente adhesivo de unos pocos megapascales más. Con una lógica
similar, uno podría preguntarse por la importancia atribuida a la “microfiltración”,
cuando muchos profesionales maduros saben que la mayor se produce con dos
de los tipos de materiales más duraderos,
restauración de oro cementadas con fosfato de zinc y orificaciones.
Estas son preguntas importantes que parecen haber desafiado cualquier
respuesta. Adhesión
a esmalte, hoy.- El dentista clínico experimentado sabe que cuando coloca
una resina compuesta en esmalte bien grabado, sin que importe cuanto
tiempo haya estado la restauración en la boca, es casi imposible remover
la resina del diente sin cortarla. Peor si se intenta quitar una carilla
cerámica pegada con cemento resinoso a esmalte bien grabado. Imposible
sin apelar al torno. La técnica de
adhesión al esmalte no ha variado significativamente, es predecible,
duradera y exitosa. Adhesión
a dentina, hoy.- La
historia de la adhesión a la dentina ha sido más errática, menos
exitosa. Desde cuando, hace 50 años, no reinaba el optimismo, a la
llamada “odontología adhesiva”, mimada de los investigadores y luego
a cantidades de generaciones de adhesivos dentinarios, con informes científicos
favorables y los dentistas cada vez más alertas ya hoy ante el quizá
aparente valor de esta adhesión. Hoy,
pese a toda las investigaciones que apoyan la eficacia y la longevidad de
la retención dentinaria de las restauraciones, caen esas restauraciones
bajo la sospecha de los clínicos experimentados.
Al
parecer, según la amplia experiencia clínica del Dr. Christensen, las de
grupos de estudio e informes personales, las adhesiones a dentina se
deterioran en servicio de una manera no observada con la adhesiones a
esmalte. Se requieren perentoriamente estudios in vivo de la longevidad de
la adhesión dentinaria. Algunas
restauraciones directas e indirectas producen una sensibilidad
postoperatoria significativa, pese a haber usado agentes adhesivos de
“grabado total” de la última década. Son ejemplos de este
infortunado fenómeno la severa sensibilidad asociada al cementado de
restauraciones de cerámica o resina indirectas, así como la impredecible
sensibilidad dentaria postoperatoria asociada a composites
resinosos en cavidades aparentemente inocuas, superficiales, simples, de
Clase I o II. Surgieron
muchas técnicas para prevenir esa sensibilidad, incluidas la aplicación
de capas múltiples de los agentes adhesivos, colocación de resinas
fluidas, de baja viscosidad, sobre los adhesivos, la aplicación de
soluciones desensibilizantes especialmente formuladas, como el Gluma
Desensitizer (Heraeus
Kulzer, South Bend, Ind.)
antes de los adhesivos o también una capa de ionómero vítreo con
resina, como el GC
Fuji Lining LC (GC America, Alsip, I11.)
o Vitrebond (3M ESPE, St.
Paul, Minn.) antes del adhesivo. El nivel de desacuerdo señala
la falta de consenso. No merecen demasiada confianza los hermosos
estudios in vitro con poca significación clínica. Los
adhesivos de autograbado redujeron mucho la sensibilidad postoperatoria,
pero tanto éstos como los de grabado total tienen usos específicos. No
son tan confiables como los adamantinos, lo que antagoniza y frustra a los
científicos que demuestran in vitro la durabilidad sometiendo a los
dientes a 500 a 5000 termociclos. No debieran sorprenderse, pues al
parecer eso no simula adecuadamente los cambios de temperatura in vivo.
Por tanto, para muchos clínicos, cualquier adhesión menor, mayor o
residual a dentina producida por los adhesivos es un plus, no una
seguridad. Adhesivos,
hoy, en composites de la I a la V.- Los
adhesivos dentinarios de grabado total, con uso minucioso, pueden ser
excelentes, pero muchos requieren varios pasos que pueden resultar
confusos en un consultorio atareado. Los de autograbado son más fáciles
y más predecibles en la reducción del dolor postoperatorio. La aplicación
de un forro de ionómero vítreo reforzado con resina antes de usar
cualquiera de las clases de adhesivos provee una prevención de la
sensibilidad. Lo conveniente, cuando en las preparaciones queda sólo un
poco de esmalte, es colocar retenciones mecánicas, pins, fosillas,
rieleras o socavados. Toda restauración que se cae es pérdida de tiempo
y de confianza. Coronas
y prótesis cementadas con composites.
Los adhesivos de grabado total no excluyen con seguridad toda la
sensibilidad en estos casos. Los líquidos autograbadores son más
predecibles, pero aún puede haber alguna sensibilidad. Únicamente los
cementos resinosos con adhesivos con su propio autograbador incorporado,
como el RelyX
Unicem (3M ESPE) y Maxcem
(Kerr, Orange, Calif.), pueden hacer predecible la falta de sensibilidad.
Esto es más el objetivo que un aumento de la retención, obtenible de la
siguiente PRACTIQUÍSIMA manera: el día de colocación, se practican
raspaduras en la superficie dentaria con un instrumento rotatorio de
diamante y también en el interior de las coronas. La importancia de
eliminar la sensibilidad por sobre la retención tiene respuesta con una
pregunta: ¿acaso se logra adhesión con el cemento de fosfato de zinc? No
obstante, sirvió durante décadas. Restauraciones
principalmente sobre esmalte (carillas, selladores) encuentran
en el concepto del grabado total con ácido fosfórico el procedimiento de
elección, con durabilidad predecible. Las
restauraciones principalmente sobre dentina con algo de esmalte presente
(carillas indirectas, incrustaciones de color dentario) van
PRACTIQUÍSIMAS con grabado del esmalte con ácido fosfórico, lavado y
colocación de un adhesivo dentinario autograbador sobre toda la preparación
cavitaria. Luego, asentamiento de la carilla con cemento resinoso y
polimerización del adhesivo y el cemento a través de la carilla. La
adhesión de la amalgama
es útil para la esférica, por ejemplo, que da sensibilidad. Se la puede
prevenir con los adhesivos autograbadores.
Barnizado práctico Cada
vez más trabajos recomiendan el uso de barnices fluorados en los
programas de odontología preventiva para detener lesiones aún sin
cavidad y lograr la remineralización de las caries incipientes, como
medio de reducir los problemas de acceso al tratamiento. Brian
D. Hodgson, en el JADA,Vol.
136, p 1295, de
septiembre, procura convertirlo en una
técnica práctica. Los
barnices pueden ser adquiridos en
tubos de 10 ml o en aplicadtores
individuales. Ejemplos: Duraphat (5 % fluoruro
de sodio, Colgate
Oral Pharmaceuticals, Canton,
Mass.), Duraflor (5 % fluoruro
de sodio, Medicom, Buffalo, N.Y.)
[estos dos son espesor como miel], Fluor Protector (1 % difluorosilano,
Ivoclar Vivadent, Amherst, N.Y.J
[liviano] y CavityShield (5 5 %
fluoruro
de sodio, Omnii Oral Pharmaceuticals,
West Palm Beach, Fla.). La
técnica que suelen recomendar es: ·
Dispense
aproximadamente 0.5
ml de barniz en un dappen ·
Seque
un poco los dientes con aire y gasa ·
Aísle
para prevenir la recontaminación ·
Pinte
el barniz sobre el diente con pincel u otro aplicador y el barniz fragua
con la humedad mínima del diente. Pero
tiene la incomodidad de mojar cada vez el pincel muchas veces. Lo cual
empeora con un niño impaciente. Por eso propone una técnica PRACTIQUÍSIMA: TÉCNICA
de APLICACIÓN ·
Una
un tubo de 10 ml al pico de una jeringa Luer-Lok (conviene amasar un poco
el tubo para homogeneizar su contenido) ·
Exprima
el contenido al tiempo que va retirando el émbolo (elimine el aire que
podría entrar) ·
Aplique
al pico un micropincel descartable de calibre 8
(Flowthru Microbrush-Style,
Microbrush, Grafton, Wis.) ·
Seque
y aísle como se vio ·
Presione
el émbolo en el lugar para que el barniz pase a través de la punta del
aplicador que tiene espuma de goma y va directamente al diente. Si sale
demasiado al exprimir, se pasa al diente siguiente enseguida.
octubre 2005 Para ahorrar AMT El MTA (o AMT) cuesta bastante como para no despilfarrarlo y para ello nos puede ayudar nuestro viejo portaamalgama y alguna artimaña práctica. Para empezar, no suele ser necesario íntegro el gramo que viene en el sachet. Se lo puede colocar en una cápsula que cierre herméticamente y de ahí sacar lo que se necesite, que se depositará en un dappen. Se mezcla el polvo con el vehículo para darle consistencia de masilla. De ahí se toma una cantidad con un portaamalgama pequeño (que debe ser lavado después de usarlo, antes del endurecimiento), pero aun así demasiado grande para el uso habitual en un conducto, en una perforación o en cualquier otro caso. El contenido, con la forma de cilindro que adquirió, se pone en un vidrio y de allí se recoge lo necesario con atacador, espatulita u otro instrumento plástico y aun el explorador. Para que no se adhiera puede ser necesario humedecer la punta del instrumento
septiembre 2005 Infortunada fractura Cuando los “usos” (de USA, claro) califican, por cierto que no se andan con chiquitas. En la presentación de un caso de fractura de un diente anterior en un hombre de 47 años, titularon “Tratamiento estético inmediato de un anterior CATASTRÓFICAMENTE fracturado” (R. J. Eckert, W J Dunn y J S Lindsmuth: Op Dent 2005, 30:3, 402) y
para contar a nuestros lectores el desarrollo de los acontecimientos históricos
y clínicos preferimos una sobriedad más sajona y hablar de infortunado
accidente. a. Fractura de 21 que tenía corona de porcelana sobre metal. b.
El muñón radicular mostró dentina sana, igual que el resto
dentro de la corona. c.
Dentina secundaria en el conducto, no había sensibilidad. d.
Radiolucidez apical de 2 mm de diámetro. e.
Por elección del paciente, el plan fue de endodoncia, perno muñón,
alargamiento coronarios y corona nueva. f.
Ante un fin de semana y el deseo de solución inmediata por parte
del paciente, que se sentía humillado. g.
Se descarta la adhesión directa provisoria de la corona, por dudas
sobre la duración ante el tamaño de la fractura. h.
Se descarta la adhesión de la corona a los dientes adyacentes, por
dudas sobre la estética lograda con mucho composite adhiriendo la prótesis. i. Se descarta perno y corona provisorios por el tiempo requerido. j.
Se descarta una parcial inmediata, por lo mismo. k.
Se descarta la solución de H. M. de un perno Dentatus más adhesión,
porque la desconocían. l. Grabado (fosfórico 34%) de raíz y resto coronario (20 segs). m. Lavado 20 segs. n. Adhesivo nanorrellenado con imprimador (Optibond Solo) en ambas superficies, no resecadas. o. Ubicación de la porción fracturada en posición y fotocurado, 40 segs por L y 40 por V. p. Impresión del área con alginato. q. Retiro de la corona adherida, haciéndola girar simplemente. r.
Vaciado en piedra rápido. s. Formación de ferulita al vacío del 13 al 23, transparente. t.
Colocación de la corona dentro. u.
Encaje del conjunto sobre los dientes. v. Explicación al paciente de que el objetivo es sólo estético y fonatorio. w.
TOTAL:
18 minutos El terco de H. M. insiste en que le gusta más cementar con el Dentatus en raíz y cabeza dentro de la corona rellenada con composite y adhesión. Se le podría objetar que el paciente se sienta muy bien con eso “fijo” y que no vuelva. VOLVER (al índice) agosto 2005 Pulpotomía
con hidróxido de calcio, AMT, etc La técnica básica, aplicable con MTA y otras medicaciones propuestas para conservar la pulpa viva en dientes permanentes jóvenes, consiste en la remoción de la pulpa cameral, complementada con un material que proteja y estimule la pulpa residual, favorezca su cicatrización y la forme una barrera de neodentina, que permitirá la conservación de la vitalidad del tejido pulpar remanente y el desarrollo radicular. La biopulpotomía está indicada
en dientes permanentes con ápice abierto que 1) han sufrido fractura
coronaria con exposición pulpar o que alcanza la dentina profunda y
aunque no haya pulpa visible, genera el daño pulpar, o 2) han sufrido una
exposición pulpar al eliminar la caries, cuando existe la seguridad de
que la pulpa radicular remanente no está afectada TÉCNICA
1.
Anestesia
2.
Aislamiento
3.
Eliminación
de caries 4.
Apertura
de la cámara con fresa redonda (nº 6 al nº 11) en contraángulo y baja
velocidad. 5.
Eliminación
del techo cameral, aplicando la fresa desde dentro de la cámara contra el
techo y haciéndola girar impulsándola hacia fuera. Debe ser total, sin
que quede techo de cámara 6.
Eliminación
del tejido pulpar con una cucharilla afilada o un excavador, hasta la
entrada de los conductos radiculares. Los muñones de la pulpa serán muy
bien recortados para que no queden restos de tejido pulpar en el piso de
la cámara. 7.
Lavado
de la cámara con jeringa y bolitas de algodón impregnadas en agua de cal
o suero fisiológico, hasta eliminar los restos pulpares y cohibir la
hemorragia. 8.
Aplicación
de la pasta (hidróxido de calcio puro) sobre el tejido pulpar remanente
de los conductos, que puede ser con un portaamalgamas para la entrada de
cada conducto; se presiona ligeramente con una bolita de algodón y se
procura que quede bien sellada. 9.
Aplicación
de una capa de OZE o IRM de 1 mm de espesor, por lo menos 10.
Restauración final VOLVER (al índice) julio 2005
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