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noviembre 2007
Perioprótesis
La enfermedad periodontal avanzada significa pérdida
severa de soporte dental y de dientes, incluidos los de diagnóstico
dudoso. Los dientes remanentes, por su movilidad habitual, requieren una
ferulización para comodidad del paciente. Una prótesis ferulizante
restaurará la función y la estética, y ayudará a prolongar la
sobrevida de los dientes remanentes. Aporta rigidez, distribuye más
favorablemente la carga masticatoria por todo el arco dentario y evita la
sobrecarga de algunos dientes. Por sus pocas complicaciones
pueden resultar muy útiles, siempre que se respeten las condiciones básicas.
Los costos se han reducido y con ventajas desde el uso de aleaciones de
cobalto/cromo. Extensos puentes bilaterales que
no cumplían con la ley de Ante de 1926 han venido teniendo éxito desde
la década del 70 en la rehabilitación de estos pacientes. Ley de
Ante: “al planificar y diseñar dentaduras parciales fijas, el área
pericementaria remanente en los dientes pilares debe ser igual o
superior a la de los dientes a remplazar.” Se pueden realizar las perioprótesis
con un número reducido de dientes remanentes siempre que: 1) las preceda
una adecuada terapéutica periodontal, 2) la siga un programa de control
de placa efectivo para prevenir
la recidiva, 3) los pilares estén bien distribuidos y la infección
periodontal esté bajo control, que con apenas 20-30% del soporte original
puede ser suficiente y 4) se respeten los siguientes principios. Principios
de perioprótesis I. El paciente debe estar
plenamente consustanciado con los objetivos y los medios. Siendo así, los
pasos son: 1.
Examen
/ diagnóstico / pronóstico / motivación 2.
Tratamiento periodontal 3.
Nuevo
examen a los 3 a 6 meses 4.
Fin de tratamiento y correctivo 5.
Extracción
de dientes irreparables y remplazo con férula
temporaria 6.
Cirugía
periodontal para eliminación de bolsas, cuando necesaria, y para
alargamiento coronario 7.
Terapia
periodontal complementaria por 3 a 6 meses 8.
Reevaluación 9.
Realización
de la férula final. 10.
Mantenimiento
(revisión a los 3 a 6 meses). II. El diseño requiere: 1.
Modelos montados en articulador semiajustable y encerado
de diagnóstico de la férula futura 2.
Una plantilla al vacío ayudará a generar la férula
provisoria. 3.
Considerar el número y distribución de los dientes
pilares y las extensiones, donde: a) El objetivo es un puente de 10
a 12 unidades, para lo cual suele ser más seguro usar por lo menos 4 a 6
pilares b) La distribución simétrica de
los pilares, p ej una situación de incisivos centrales maxilares, caninos
y segundos premolares sería ideal para obtener óptima distribución de
la carga. c) Lo deseable es un mínimo de
30% remanente de soporte periodontal d) Un máximo de dos unidades a extensión (cantilever), uni- o bilaterales e) La extensión posterior de uno
o dos premolares asegura la estabilidad oclusal al prevenir la inclinación
anterior f) Es preferible que el pilar distal adyacente al cantilever no esté endodóncicamente tratado, para reducir el riesgo de
fractura. g) Si hay postes, conviene un
efecto férula de por lo menos 3 mm. g) Suele ser posible realizar márgenes
supragingivales, lo que simplifica los procedimientos y facilita el
control de la placa. h) Un chanfle o, mejor, una
preparación en filo de cuchillo es lo más apropiado, pues sobre las raíces
un chanfle o un hombro pueden provocar exposición pulpar. Un cuello
entero metálico no suele ser problema estético por la retracción
grande, salvo labios muy cortos. i) Las coronas clínicas largas de
estos casos aumentan la retención y la resistencia. j) Se debe poner cuidado y empeño
en las caras distales de los posteriores para que sean paralelas a las
caras vestibulares de los dientes anteriores; para lo cual sirven los
modelos de diagnóstico. k) Conviene que el esqueleto metálico
sea fuerte, sobre todo, en distal de las coronas distales, con unos 5 mm
de altura y 4 mm de ancho. l). Las caras oclusales deben
guiar las fuerzas masticatorias en sentido axial m) Es importante dar morfología
funcional a las caras posteriores de los dientes anteriores para
contribuir a esa dirección de las fuerzas n) Deben ser mínimas la
sobremordida y el resalto anterior. o) Los movimientos laterales deben
tener guía anterior, sin contacto de las extensiones. p) Se debe controlar periódicamente
si no hay desgastes anteriores que generen mayor carga indebida sobre las
extensiones. Indicaciones.
Se desprenden de lo visto y deben tomar en cuenta las posibles
complicaciones biológicas: caries, endodóncicas (por el tallado),
periodontales;y las poco frecuentes técnicas: pérdida de retención
(3,3% - por incorrecta preparación), fractura protética (2,1%) y
fractura de pilares (2,4%) Las fallas en este tipo de perioprótesis
(i) aumentan con el tiempo, (ii) son más comunes con extensiones y (iii)
son más frecuentes en pacientes tratados por generalistas. Contraindicaciones. i)La falta de motivación y de cumplimiento del
paciente; ii) sus exigencias poco realistas funcionales y estéticas; iii)
una relación intermaxilar que no permita los contactos oclusales
anteriores (Clase II, div 1); y iv) una distribución desfavorable de los
pilares. Se puede resumir con las palabras de Sture Nyman “...ningún tratamiento de
esta clase debe ser provisto a pacientes mal dispuestos o incapaces de
mantener un alto nivel de control de placa, o por dentistas indispuestos o
incapaces de diagnosticar la presencia de depósitos bacterianos en las
superficie dentarias.” (Sobre la base de: S. Kourkouta1, K. W. Hemming y
L. Laurell, British Dental Journal 2007, 203, 189)
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