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Nanos...
Hemos
publicado material precursor sobre los nanos en estas páginas etéreas,
todo muy bonito y muy teórico. En la revista Compendium
de septiembre 2003, el Dr. Nicholas Davis encaró un aspecto práctico, muy adecuado para esta sección.
Dice
allí este colega de la Academia Norteamericana de Odontología Estética
que un nanocomposite, el Filtek Supreme, pertenece a una nueva categoría
de estos materiales. Contiene dos rellenos: (a) nanopartículas, que
son partículas individuales de entre 20 y 75 nanómetros
(0,02-0,075 micrones), y (b) nanorracimos, que son grupitos de
nanopartículas unidos pero más o menos sueltos. Cuanto menor es la
partícula, mejor y más duradero es la restauración.
El
tratamiento de un caso descrito por Davis, sirve de ejemplo para practiquísimas.
1.
Ante una fractura mesioincisal de los dos centrales, en una
adolescente, toma de color y toma de impresiones para preparar una
matriz.
2.
Modelo de yeso y reconstrucción en él de ambos ángulos, con
excedente y recorte posterior.
3.
Toma de impresión con pasta consistente que cubra ambos dientes.
4.
Creación de una ventana lingual en la matriz, con bisturí.
5.
Preparación de los dientes mediante remoción de los restos
irregulares del esmalte fracturado, redondeo de los ángulos agudos
y creación de un ancho bisel con piedra de diamante; no requiere
anestesia.
6.
Se inicia la reparación por el diente menos dañado, hasta
completarla, pulido incluido, con cuidado de que no resulten asimétricos.
6.
a. Acondicionamiento con ácido fosfórico al 35% y aplicación de
resina sin relleno
6.
b. Procedimiento por capas, con ayuda de la matriz para lingual,
comenzando por ejemplo con A4, en cantidad como para cubrir toda el
área fracturada y fotopolimerización.
6.
c. Retiro de la matriz y fotocurado por lingual.
Incisivo provisorio sobre implante
Jean-Michel
Gonzalez (Revue d’Odontostomatologie, sept 2003) presenta una
paciente portadora de removible para remplazo del central superior
izquierdo, en la que se ha de reproducir el diastema central que tenía
antes de la pérdida dentaria.
·
Impresión
y modelo, que servirá de guía quirúrgica y para confeccionar dos
hemnigoteras, a ambos lados del edentulismo.
·
Como
separador que evite la fricción entre yeso y acrílico utiliza una
lámina de plomo de paquete de R-x.
·
Colocación
de un implante (Biocare RP 11,5 mm).
·
Ubicación
de elemento de transferencia.
·
Se
solidarizará éste a las goteras y se logrará un registro más
estable, más preciso.
·
Retiro
de la llave de resina y ubicación de una réplica del implante
sobre el transferidor.
·
Modelo
de yeso y silicona queda con la réplica ubicada.
·
En
un segundo tiempo quirúrgico, es cuando se coloca la corona
provisoria de resina acrílicia sobre componente provisorio
antirrotacional.
·
Se
ubica el provisorio y se controla la oclusión.
·
Se
obtura el acceso con una bolita de algodón para proteger la cabeza
del tornillo pilar y se recubre con resina de endurecimientop lento
(tipo Systemp.inlay).
·
Después
de semanas de cicatrización, se retira el provisorio para la
impresión definitiva y se observa que se generó un receptáculo
ideal para el logro de una restauración estética y para poder
trabajar con el elemento definitivo sin molestias o dolores.
SFF: por qué, cuándo, cómo y
con qué...
El
sellado de fosillas y fisuras es un procedimiento aceptado hoy hasta
por los peores mercaderes de la salud, tras apenas
40 años de su primera indicación. Mucho ha evolucionado desde
entonces, pero sigue sin ser suficientemente realizado. La indicación
depende de dos ámbitos de criterios: el paciente (riesgo de caries,
edad y comportamiento) y el diente (tipo y anatomía, etapa de
erupción, estado de caries).
¿Por
qué sellar? Porque
una gran cantidad de lesiones se inician en los surcos oclusales,
adonde no llega la eliminación de la placa.
¿Cuándo?
Cuando
el riesgo de caries sea elevado, con la reserva señalada por Hausen
(2000) de que no es una indicación inmediata; en particular, porque
puede haber caries de F y F en progreso y no hay convicción total
de que se las pueda dejar bajo el sellador. Se aplican todas las
otras medidas preventivas y tras un período de observación del
cumplimiento y del progreso, entonces sí se pueden aplicar los SFF.
El
caso ideal es el de
riesgo moderado, con higiene perfectible, índice CAO medio y una
lesión de caries nueva como máximo en un año. La edad
ideal estaría entre los 6,5 y 7 años, cuando esté completamente
desarrollada la cara oclusal del molar.
¿Cómo?
No
se aconseja abrir los surcos, salvo en casos de caries evidentes; en
cuyo caso, se procederá como en cualquier restauración, con
resinas fluidas. Pero es cierto que en fisuras muy cerradas queda el
riesgo de una aplicación insuficiente del material y caries.
·
Aplicación de dique de
goma. Método ideal, pero no ineludible en caso de dificultades.
·
El aeropulido sería el
mejor método para preparar la superficie, aunque se puede limpiar
con piedra pómez.
·
Grabado, preferentemente
con ácido fosfórico (30-40%), 15-30 segs. Sin olvidar las fosillas
palatinas y vestibulares.
·
Lavado, el mismo tiempo.
·
Secado, muy eficaz pues no es en dentina.
·
Aplicación del sellador,
según estrictas indicaciones de fábrica.
·
Polimerización, por lo
menos por 20 segundos.
·
Control de la oclusión.
¿Con
qué? (a) Resinas tradicionales, o
“selladores”, con relleno (Delton FS, Helioseal F, Ultraseal XT)
o sin él (Concise White Sealant, Clinpro Sealant), con F o sin él.
Son preferibles las resinas opacas.
(b)
Los cementos de IV (Fuji II LC) y compómeros (Dyract Seal), aun
cuando sus actividades anticariosas tengan una duración no
demostrada.
(c)
Las resinas “flow”, fluidas, son viscosas y podría no quedar
asegurada la penetración en las fisuras. (Patrick
Missika y Jean Michel Stroumza, Rev d’Odontostom, sept 2003)
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