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¡Mi Asociación me cuida!
“Quisiera
expresar que el beneficio de la Asociación que más valoro es la voz que
le presta a la profesión. Aprecio el hecho de que la Asociación ponga la
cara para proteger los valores, la confiabilidad y el profesionalismo de
la odontología. Tanto en el campo legislativo como en el judicial/legal y
en el público, sé que la Asociación trabaja para proteger la manera en
que ejerzo.” Así se expresó, muy atinadamente, el Dr. Joel Vela, uno
de tantos socios agradecidos a la Asociación Odontológica Norteamericana
(ADA).
Recientemente,
la ADA y la aseguradora gigante Aetna anunciaron un acuerdo destinado a
arreglar un juicio civil emprendido por la ADA contra Aetna en 2001. El
litigio buscaba defender los derechos de todos los dentistas de ser
atendidos justamente por los aseguradores, sin que interfirieran
ilegalmente en la relación dentista-paciente. El Presidente T. Howard
Jones dijo (ADANews): “Nuestro interés principal ha sido siempre y
siempre será la atención del paciente. El proceso de reembolso y la
rapidez y exactitud con que seamos compensados no debe interferir en la
cura del paciente.” Este ejemplo ilustra cómo trabaja la ADA para
proteger la integridad de la relación dentista-paciente asegurándose de
que los profesionales puedan mantener el nivel más elevado posible de
atención y de que reciban un justo reembolso por los servicios que
proveen.
No
sé qué es lo que significa que hoy tan triste esté. Una historia de
otros tiempos y otros lugares me genera una nostalgia que no comprendo.
Eso de la Asociación que cuida así a sus asociados me produce una
sensación de extrañeza. Por favor, ¿me podría decir algún lector qué
es lo que tiene de extraño lo que transcribí y el sentimiento que me
causó?
Dr. Horacio Martínez
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