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julio 2002
Amalgama
de
linfa
y
sangre
“El médico
no veía en mí más que una mezcla de humores, una triste amalgama de
linfa y sangre.” Esto escribía el emperador Adriano (M. Yourcenar dixit) de sí, y seguía con que esa mísera conjunción de humores
termina por consumir a su amo, el alma--con pobres cuerpos que se sienten
dueños de la verdad sobre la amalgama de plata porque se lo hizo creer la
“ciencia basura” (ADA dixit).
La American
Dental Association, que representa a más de 140.000 dentistas
norteamericanos y la National Dental Association, que representa a 7000
colegas afroamericanos, afirmaron conjuntamente: “La amalgama dental es
el material restaurador más profundamente investigado y probado entre los
que se encuentran en uso.” “Es segura, eficaz, funcional, económica,
fácil de usar y más duradera que otros materiales y, por tanto, sigue
siendo una opción valorada por los dentistas y sus pacientes” (ADANews,
mayo 6).
Ës
verdad,”dice Richard Mieke (WSDA
News, sept 2001), “que el uso
de la amalgama declina con el índice de caries de quienes tienen acceso a
los cuidados dentales debidos, y que estos pacientes prefieren las
restauraciones de color dentario. Para la odontología, perder un material
restaurador con la versatilidad y óptima relación costo-eficacia de la
amalgama sin un remplazo apropiado constituiría una pérdida para muchos
grupos de pacientes y de dentistas, aun de quienes no la usan.”
Sobre el tema
en debate en la Casa de Representantes (H.R. 4163), la ADA dio una
declaración (www.ada.org/prof/prac/issues/statements/amalgam2.html)
Perder esta batalla puede significar perder la próxima sobre el composite
(Mieke). Ya surgieron cuestionamientos sobre la seguridad de la resina
cuando se observó que las sustancias químicas que ella contiene imitan
el estrógeno. Y ya están implicando que podría afectar el crecimiento y
desarrollo de los niños y aumentar el riesgo de cáncer de mama.
Como cierre,
como siempre, cuando un odontólogo aconseja un material restaurador, no
se inclina por el que más lo beneficia a él sino al paciente. Que así
sea.
Dr. Horacio Martínez
Dr. Emilio Bruzzo
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