MEDICINA
Y SALUD
PARA
ENFRENTAR AL SIDA CON MAS Y MEJORES ARMAS
Sitios sobre HIV
Años y años
de investigaciones. Pruebas y contrapruebas. Descubrimientos que llevaron
a avances, retrocesos y desilusiones. Congresos, simposios y seminarios,
y cientos de libros publicados. Y millones de historias de vida. Después
de tanto tiempo de marchas y contramarchas, el control terapéutico del
sida es una relialidad. Las personas tratadas adecuadamente viven más
y mejor, y ya es casi realidad el objetivo de transformar una enfermedad
mortal en una enfermedad crónica. Pero el gran escollo todavía hay que
sortearlo: la falta de compromiso de los gobiernos para implementar
políticas que lleguen a todos, las desigualdades económicas, y los prejuicios
y la indiferencia social. En estos sitios, estas cuestiones quedan al
descubierto.
http://old.clarin.com/suplementos/informatica/
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http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/forums/newsid_
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Clarin
Informatica, Miércoles 15 de enero de 2003

Sitios sobre sida
Cada día
hay en el mundo 14 mil nuevos casos de sida. En total, se calcula que
existen 40 millones de afectados por el sida, pero que el 95 por ciento
de los casos se localizan en los países más pobres del mundo, particularmente
del sur de Africa.
Sida en el mundo
http://www.unaids.org/
http://www.aidsonline.com/
http://www.worldaidsday.org/
http://www.ctv.es/USERS/fpardo/vihdat.htm
http://wbln0018.worldbank.org/HDNet
/HDdocs.nsf/c840b59b6982d2498
525670c004def60/cb7e20e6b0eea5ad85256992006321
e6?OpenDocument
http://www.infoweb.org/
Diccionarios sobre sida
http://www.aids-sida.org/diccsida.htm#LL
http://jeff.dca.udg.mx/sida/lexico.html
Sida y drogas
http://www.ieanet.com/general/sida.htm
http://www.nida.nih.gov/Infofax/ElAbuso-Sp.html
Sida en la infancia
http://www.pedaids.org/
http://www.nmac.org/
http://www.westnet.com/~rickd/AIDS/AIDS1.html
En Africa
http://elmundosalud.elmundo.es/
elmundosalud/especiales/pulitzer/capitulo1.html
http://fr.allafrica.com/aids/
En la Argentina
http://www.huesped.org.ar/
http://www.fundamind.org.ar/sida/
http://www.pmsida.gov.ar/
http://www.redsida.org.ar/
http://www.lanacion.com.ar/01/12/04/sl_356404.asp
http://www.buenasalud.com/sida/
En el Brasil
http://www.aids.gov.br/
http://www.aids.gov.br/final/
biblioteca/legislacao/home1.htm
http://www.undcp.org/adhoc/brazil/
unaids/index_unaids_sub5.htm
http://www.geocities.com/Augusta/6320/
http://sites.uol.com.br/aaids/
http://openlink.br.inter.net
/aids/newpage2.htm
En el Canadá
http://www.cdnaids.ca/
http://pages.infinit.net/fadsm/
En Chile
http://www.vihsida.cl/
En Colombia
http://www.clsida.org.co/
En España
http://www.ctv.es/USERS/fpardo/home.html
http://www.intercom.es/sidastud/espanol
/sidastud/sidadream.htm
http://www.stopsida.org/
En los Estados Unidos
http://www.sfaf.org/index.html
http://www.aids.org/index.html
http://www.aegis.com/
http://www.whitehouse.gov/onap/aids.html
http://www.atdn.org/
En Europa
http://www.ceses.org/
En Francia
http://www.sida-info-service.org/default.php3
http://www.solidarite-sida.org/index.php3
En Italia
http://www-aids.med.unibo.it/
http://www.teledata.it/ala/present.html
http://www.auslrn.net/aidsnet/aidsmenu.htm
En México
http://www.aids-sida.org/indice.html
En Venezuela
http://www.internet.ve/accsi/
Clarin, Miércoles 29 de mayo
de 2002

El
sida, la primera causa de muerte en jóvenes porteños
Mientras la epidemia no deja de extenderse en todo el mundo,
mañana se celebra el Día Internacional de la Lucha contra el Sida. En
la Argentina, según datos oficiales, existen 26.300 casos, pero el número
podría ser mayor debido a la gran cantidad de gente que tiene el virus
y no lo sabe. En la ciudad de Buenos Aires, esta enfermedad es la primera
causa de muerte en personas de entre 15 y 34 años.
En la Capital, el número de enfermos de sida diagnosticados desde 1983
hasta hoy, según la Secretaría de Salud, llega a 6.386. Pero las autoridades
estiman que en realidad las personas infectadas podrían ser entre 30.000
y 40.000, de acuerdo con las proyecciones que tienen en cuenta no sólo
los casos notificados sino también los que podrían existir sin figurar
en los registros oficiales.
"Se calcula que el 50 por ciento de las personas que están infectadas
no lo saben", explicó el director general de la coordinación de sida
del Gobierno porteño, Claudio Bloch. Y contó que en mayo de este año
el Instituto de investigaciones Gino Germani, de la Universidad de Buenos
Aires, hizo una encuesta telefónica en la ciudad entre mujeres de 15
a 60 años preguntando si se habían realizado alguna vez el test de VIH.
La mitad dijo que no.
El funcionario agregó que entre 1996 y 2000 la mortalidad por sida se
redujo a la mitad en la Capital. "En 1996 morían por esta causa 18 personas
cada 100.000. Cuatro años después, se bajó a 9 muertes cada 100.000
personas", detalló.
La causa de la disminución de la mortalidad es, según Bloch, el mayor
acceso a los medicamentos y la eficacia de los cócteles de drogas, que
reducen los niveles de virus en la sangre y lograron en los últimos
años mejorar la calidad de vida de los pacientes. "Además —agregó—
se nota un cambio de conducta. Ahora existe un marco de acompañamiento,
de consejos sobre prevención y tratamientos".
Entre los infectados con el VIH (el virus del sida) en la ciudad, el
40 por ciento se contagió por relaciones heterosexuales. El 28 por ciento
son usuarios de drogas inyectables, y el 24 por ciento son homosexuales.
Además, el 4 por ciento de los casos corresponden a hijos de madres
con VIH, según el último informe de la Secretaría de Salud.
Estos datos muestran también la "feminización" de la epidemia. Actualmente,
en la ciudad, hay 2,9 hombres por cada mujer infectada con este virus.
En 1989, la diferencia era de 21 hombres por cada mujer.
De hecho, este dato se corresponde con las estadísticas mundiales. Según
los últimos datos de ONUSIDA, el programa de las Naciones Unidas para
el VIH-Sida, la cantidad de mujeres infectadas igualó, por primera vez,
a la de hombres. En total, 42 millones de personas. Y el 95 por ciento
se concentra en países en vías de desarrollo.
Para promover la prevención, la Dirección de Sida de la Ciudad abrió
unas 160 bocas de distribución permanente y gratuita de preservativos,
folletos y material informativo. También hay centros especializados
donde se realiza el test de sida en forma voluntaria, confidencial y
gratuita. Para saber las direcciones, se puede llamar al 0-800-333-56836.
Por Internet: http://www.buenosaires.gov.ar/
La cifra más alta La
Argentina tiene el sida pediátrico más alto de América
latina. El 7,6 por ciento de los casos de sida en el país son
menores de 12 años, según datos de la Fundación
Huésped. Estos chicos se contagiaron durante el embarazo, el
parto o la lactancia. Pero estos casos podrían evitarse, si se
incluyera como rutina el test de VIH entre los estudios prenatales.
Si se detecta el virus en la madre y se la trata con una medicación
estándar y accesible el Estado la provee el 98 por
ciento de estos chicos no se contagiarían, aseguran en Huésped.
Clarin,
Sábado 30 de noviembre de 2002
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El
futuro de la epidemia plantea monumentales desafíos
Los índices de infección por HIV aumentan más de
lo esperado
Según previsiones de las Naciones Unidas, en las próximas
dos décadas el número de muertes ascendería a 70
millones
Cada día se infectan 14.000 personas en todo el mundo
El 5 de junio de 1981, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades
de los Estados Unidos (CDC) publicó en la segunda página
de su informe semanal la noticia de que un extraño brote de neumonía
estaba llevando a la muerte a hombres homosexuales. Veinte años
más tarde, el síndrome de inmunodeficiencia adquirida
tiene nombre propio y se está convirtiendo en el mayor desastre
de salud pública de la historia.
.
Según un informe dado a conocer el martes por las Naciones Unidas,
con 42 millones de personas viviendo con HIV y 14.000 nuevos infectados
por día, todo indica que el sida es la peor epidemia que se haya
conocido. Se estima que la mitad de todas las nuevas infecciones se
producen en jóvenes de entre 15 y 24 años, la mitad en
mujeres.
.
Pero si esta realidad ya resulta agobiante, los especialistas advierten
que aún falta lo peor: con bajos niveles de respuesta en muchos
países y los índices de contagio creciendo a un ritmo
mayor de lo esperado, en las próximas dos décadas el número
de muertes podría ascender a 70 millones.
.
No es que la ciencia no haya aportado respuestas: probablemente nunca
como en el sida se avanzó tanto, tan rápido. Bastó
un año y medio a partir de ese primer informe del CDC para que
el investigador francés Luc Montagnier propusiera la hipótesis
de que la causa de la extraña infección era un retrovirus
desconocido hasta ese momento. En 1982, su laboratorio lo identificaba
y aislaba. Y un año y medio más tarde se demostraba que
el HIV era el culpable.
.
Gracias a avances realizados en el laboratorio de Robert Gallo, tomó
sólo dos años más producir los primeros tests sanguíneos
para detectarlo y reducir a cero la transmisión por transfusiones.
En 1987 ya había una droga capaz de bloquear la actividad del
HIV, el AZT. Y en 1995 el cóctel de fármacos, los inhibidores
de la proteasa, comenzó a ofrecer a los pacientes una segunda
oportunidad.
.
Pero eso no basta, entre otras cosas, porque los recursos no llegan
a todos. Para comprender la disparidad que reina en el acceso a los
tratamientos, baste con mencionar que, según datos de la Organización
Panamericana de la Salud, en Occidente, donde medio millón de
personas está en tratamiento por el sida, el año último
murieron 25.000. En Africa, donde sólo 30.000 acceden a la terapia
antirretroviral, esa cifra ascendió a 2,2 millones.
.
En América latina y el Caribe, casi dos millones de personas
viven con HIV, la mitad de la población adulta de un país
como Suecia, y que en 2001 no más de 170.000 accedieron al tratamiento.
Cien mil o más mueren todos los años, un número
equivalente a la población islandesa. Pero en los Estados Unidos,
donde se estima que un millón de personas vive con HIV, sólo
fallecieron 15.000. Dicho de otro modo: en la actualidad el número
de personas que requieren tratamiento es equivalente a la población
de Montevideo y los que lo reciben, al público que entra en el
estadio Maracaná.
.
Sin duda, el desafío es monumental. Robert Gallo y Luc Montagnier
lo esbozan en un trabajo conjunto publicado en la última edición
de Science. Allí, dejando de lado desacuerdos comerciales y científicos
surgidos al calor de la lucha contra la enfermedad, subrayan que hasta
que se logre una vacuna efectiva habrá que desarrollar nuevas
terapias alternativas prácticas para el mundo en desarrollo,
así como nuevos microbicidas que bloqueen la transmisión
sexual.
.
"Es imperativo lanzar pruebas clínicas para ensayar tratamientos
adicionales menos tóxicos y más económicos",
escriben. Pero agregan que, si bien desarrollar una vacuna sería
la manera ideal de contener o erradicar el sida, existen enormes obstáculos:
es imposible probar una vacuna de virus vivo en seres humanos por razones
de seguridad; el virus exhibe una variabilidad extrema; y dado que éste
tiene la capacidad de integrar rápidamente su información
genética dentro del ADN, una vacuna debería poder inducir
rápidamente la producción de anticuerpos para atacar al
virus y estimular la activación de los linfocitos T asesinos
para aniquilar a las células infectadas.
.
"Aún no se conoce el origen de la epidemia, la importancia
de los cofactores en la progresión del sida y la transmisión
del virus, y la naturaleza de los reservorios desde los que el HIV resiste
a la triple terapia", afirman.
.
Hace algunos días, especialistas de la OPS reunidos para analizar
ante un grupo de periodistas latinoamericanos si se está haciendo
lo suficiente en la lucha contra el sida, lo dijeron en pocas palabras:
es necesario movilizar recursos financieros y voluntad política,
y sellar el compromiso social y moral de tratar a todos.
.
Para hacerlo, Gallo y Montagnier proponen que los recursos invertidos
por los países pobres en proyectos para contener la enfermedad
se deduzcan de sus deudas nacionales a las naciones desarrolladas. Y
advierten: "Más que nunca, se necesita una respuesta global
coordinada para hacer frente al flagelo del sida. No podemos ser complacientes,
la tarea que nos aguarda es inmensa".
Por
Nora Bär, La Nacion, 1 de diciembre de 2002

LOGRO
DE CIENTIFICOS ARGENTINOS Identifican el gen viral que causa un cáncer
de piel asociado al sida Es el del virus del herpes que provoca el sarcoma
de Kaposi. La investigación se realizó en la Universidad de Cornell,
en EE.UU., y fue dirigida por un científico argentino que emigró en
1991.
Ciertos virus se aprovechan de las astucias de sus "colegas"
para atacar al organismo humano. Este es el caso del virus que causa
el sarcoma de Kaposi, el tipo de cáncer más común que se desarrolla
en pacientes con sida. Se trata de un herpes, de un virus oportunista
que emprende su ataque después de que el sistema de defensas del organismo
fue debilitado por el virus del sida. Cómo y dónde ataca exactamente
era un misterio. Pero eso fue hasta ahora.
Tres investigadores argentinos y otros seis de nacionalidades diferentes
que trabajan en la Universidad de Cornell, en Nueva York, lograron identificar
el gen cancerígeno del virus del sarcoma de Kaposi y también encontraron
pruebas que demuestran cómo hace el germen para atacar y conseguir que
ciertas células humanas se vuelvan cancerosas. El estudio fue publicado
en la revista estadounidense Cancer Cell del 25 de febrero.
El líder del equipo fue Enrique Mesri y los otros dos argentinos fueron
el doctor Carlos Bais y la licenciada Agata D'Agostino de Mutlu. Todos
ellos trabajaron como detectives en un caso en el que el responsable
del delito (el gen viral) golpea y huye casi sin dejar huellas. Sin
embargo, los investigadores no sólo encontraron al culpable del desarrollo
del sarcoma sino también a sus cómplices.
Hasta la aparición del virus del sida en los años ochenta, el sarcoma
de Kaposi era un cáncer muy raro. Su nombre se debe al dermatólogo austríaco
Moricz Kaposi, quien lo describió por primera vez en 1872. Según contó
Mesri a Clarín, "la primera observación de la epidemia del virus del
sida fue una 'epidemia' de este cáncer entre jóvenes homosexuales neoyorquinos
en el año 1981".
Hasta ese momento no se sabía que ese tipo de cáncer era contagioso.
Sin embargo, tras el avance de las investigaciones se confirmó que el
sarcoma era una las manifestaciones del sida. Es un cáncer oportunista,
que se aprovecha de la infección con el virus de inmunodeficiencia adquirida
humano y de la consecuente inmunosupresión para atacar.
En la población en general, se detectaba un caso de sarcoma entre 100.000
personas. En cambio, se lo identificaba en uno de cada 20 pacientes
con sida. La mayoría de los afectados eran homosexuales masculinos y
no tanto mujeres o adictos a drogas. "Estas diferencias sugerían la
presencia de un virus distinto de VIH de transmisión sexual", afirmó
Mesri.
En 1994, se descubrió finalmente el virus herpes del sarcoma de Kaposi.
Es el virus causal, pero no es suficiente para que la enfermedad se
desarrolle. Se calcula —señaló Mesri— que entre el 5 y el 10 por ciento
de la población mundial está infectada con ese herpes, pero sólo uno
de cada cien mil tiene el sarcoma.
Por consiguiente, se supo que la entrada del virus del sida facilitaba
el despertar del herpes. De lo contrario, en un organismo sano, el sistema
de defensas del organismo mantiene "a raya" al herpes y no lo deja avanzar.
Faltaba todavía saber cómo se las arregla el herpesvirus para hacer
que células normales se vuelvan cancerosas. Por medio de técnicas genéticas,
se supo que el virus tenía 80 genes aproximadamente. Pero había que
buscar al responsable principal entre todos esos genes.
El grupo de Mesri lo encontró al hacer experimentos en células en cultivo
y en ratones: es el gen vGPCR. Este estudio se publicó en la revista
Nature en 1998, pero otros científicos sembraron dudas al decir que
el gen descubierto no se encontraba en todas las células de las lesiones
producidas por el sarcoma de Kaposi.
Mesri y sus colaboradores aceptaron el desafío y ahora llegaron a más
pruebas para demostrar lo que habían sugerido. Gracias al estudio realizado
con células humanas del cordón umbilical, ahora se sabe que cuando del
virus del sarcoma de Kaposi infecta a una persona (especialmente si
se trata de un paciente con sida) puede transformar a las células que
recubren los vasos sanguíneos (se llaman células endoteliales) en células
cancerosas.
Si bien el gen vGPCR es el responsable de toda esa modificación, no
se encuentra presente en todas las células cancerosas. "Usaría una táctica
de 'golpe y huida'", explicó Mesri. Una vez que ese gen se expresa,
las células atacadas empiezan a producir una molécula llamada VEGF (un
factor de crecimiento) que hace que se formen nuevos capilares sanguíneos.
Además, esa molécula se une a una partecita de las mismas células atacadas
(el receptor de VEGF llamado KDR). Así la molécula y el receptor son
los cómplices del gen vGPCR. A partir de allí, las células empiezan
a fabricar sus propios factores de crecimiento y se vuelven inmortales,
el primer paso para convertirlas en cancerosas.
Mesri —de 42 años, quien se fue de la Argentina en 1991, después de
hacer su doctorado con el investigador Mariano Levin en el Instituto
de Ingeniería Genética y Biología Molecular del Conicet— ahora vislumbra
los usos del hallazgo.
"Este estudio presenta al culpable y a los dos cómplices que ayudan
al vGPCR a causar el sarcoma —resaltó Mesri—. En la actualidad, hay
en desarrollo terapias específicas contra la molécula y contra el receptor
KDR, y podrían fácilmente identificarse drogas bloqueadoras del gen".
Con este estudio, se despierta una esperanza. "A partir de esta investigación
—dijo Mesri—, podrían llegar a fabricarse fármacos que no sólo hagan
que el tumor deje de generar sus propios vasos sanguíneos para nutrirse
sino también que eviten que las células se vuelvan cancerosas".
Clarin,
Jueves 6 de marzo de 2003
