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Los
envases chicos a veces rinden más que los grandes
La
tendencia ya se nota en los supermercados. Clarín comparó los
precios de varios productos y detectó, por ejemplo, que se puede ahorrar
plata si se compran tres botellas de aceite de un litro en lugar de un bidón
de tres litros.
Investigacion
de Clarin, Sábado 13 de julio de 2002
No siempre
comprar los envases más grandes o bidones de varios litros permite ahorrar.
Ahora, entre compras a cuentagotas y aumentos de precios, las góndolas
de los supermercados ofrecen envases cada vez más chicos que incluso pueden
rendir más que los grandes. Un relevamiento de Clarín detectó, por ejemplo,
que conviene más cargar en el changuito dos frascos chicos de café Dolca
en en lugar de una grande: con esa elección, el consumidor puede ahorrar
casi dos pesos.
"Antes de comprar hay que sacar cuentas, porque lo que parece una oferta
puede resultar un derroche", advierte Patricia Vaca Narvaja, titular de
Consumidores Argentinos, que aconseja llevar calculadora, papel y lapicera
para hacer los números frente a las góndolas.
De changos llenos a compras mínimas, del envase grande al chico. La devaluación
y la pérdida del poder adquisitivo cambió, y mucho, los hábitos de consumo.
Ahora la gente va más seguido al supermercado, pero hace compras más chicas,
elige marcas más baratas y envases más pequeños, según señala el estudio
"Consumidor Post-Devaluación" de la consultora ACNielsen.
Frente a la estantería de las galletitas, Leonor Pedro, una ama de casa
de la zona de Tribunales, intenta no marearse con los precios. Se detiene
en las Obleas Champagne y, a simple vista, los números no le cierran.
"No conviene...", murmura. Saca la calculadora del bolsillo de su saco
y empieza a sumar: "Si el paquete chico cuesta 70 centavos y el pack familiar
de cuatro paquetes de la misma cantidad sale más de 2 pesos, me conviene
llevar cuatro paquetes sueltos porque ahorro casi 60 centavos", comenta
a otros consumidores que se toman varios minutos frente a la góndola para
digerir los precios.
Ejemplos como el de las galletitas fueron encontrados por Clarín el domingo
pasado en sucursales de Capital y Gran Buenos Aires de los hipermercados
Coto, Norte y Auchan. En diez casos de alimentos y artículos de higiene
y limpieza de primera marca, comprar el envase más chico permite un ahorro
de hasta casi dos pesos. Así, por caso, en Coto de Tribunales, una lata
de 170 gramos de atún en aceite La Campagnola cuesta $ 3,25 y otra con
el doble de cantidad cotiza a $ 7,89. Si en vez de llevar la lata grande
se compran dos chicas, se ahorra $ 1,39.
¿Por qué se da esta tendencia? "Las unidades chicas son las que más salida
tienen porque la gente compra lo que necesita para uno o dos días", señala
Ovidio Bolo, presidente de la Cámara Argentina de Supermercados. Y agrega:
"A la hora de reponer mercadería los supermercadistas eligen lo que buscan
los consumidores y los precios se acomodan en ese rumbo".
"Hay empresas que se están animando a desafiar todas las reglas del marketing
tradicional", afirma Guillermo Oliveto, de la consultora CCR. Y lo dice
en relación a la idea de que los paquetes más grandes tienen que tener
mejor relación precio-contenido que los chicos, simplemente porque el
costo del empaque es menor. "En la actual Argentina, con recesión e inflación,
esa lógica no alcanza para satisfacer las actuales necesidades de los
consumidores", agrega. Para Oliveto, el objetivo es que cuando pase la
tormenta el consumidor no se olvide de la marca.
Así, la fisonomía de los súper está cambiando. En las góndolas ya casi
no se ven las grandes bolsas o las cajas de ocho kilos de jabón para lavar
la ropa; en su lugar abundan las bolsitas chicas de 400 y 800 gramos que
ofrecen casi todas las marcas. También, hay industrias líderes que sacan
opciones más baratas para retener a los clientes fieles (como Rindex,
de Procter & Gamble), o reviven marcas de los años 80 (como Drive,
de Unilever) para competir en el segmento más bajo de precios.
Frente a este panorama, cada vez más los consumidores ponen los precios
bajo la lupa. "Antes, el consumidor se fijaba más en la fecha de vencimiento
del producto que en el precio. Ahora le saca radiografía a las ofertas,
aunque algunas de ellas suelen ser engañosas", sostiene Vaca Narvaja.
Por eso, en Consumidores Argentinos reclaman que la Secretaría de Defensa
del Consumidor de la Nación dicte una resolución para que los comerciantes
tengan la obligación de informar precios indicativos de los productos
por kilo o por litro. "Así, los consumidores podrán comprar más fácilmente",
concluyen en la asociación.
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Preguntas & Respuestas
1.
¿Siempre conviene comprar varios envases chicos en lugar de uno grande?
Hay casos en los que el kilo o el litro cuesta lo mismo en paquetes
chicos que grandes. Además, en los súper también sigue existiendo la posibilidad
de ahorrar comprando packs familiares o bolsas de varias unidades.
2. ¿Por ejemplo? El agua mineral (una botella
de medio litro cuesta $ 0,80 y el bidón de 5 litros $ 3,70) o el pote
de queso crema: 200 gramos cuestan $ 2,60 y 400 gramos, $ 3,60.
3. ¿Qué alimentos aumentaron más durante las últimas
dos semanas? Según el relevamiento de precios de ADELCO, los productos
derivados del trigo: pan lactal (0,39%), harina (2,59%), galletitas de
agua (6,85%) y fideos (7,72%).
4. A partir de la devaluación, ¿qué productos aumentaron
más? Según el seguimiento que hace la Secretaría de Desarrollo
Económico del Gobierno porteño, los que más subieron son: tomate perita
(260,6%), harina (181,8%) y aceite (152,7%).
5. ¿Y los que menos subieron? Zanahoria (8,7%),
yerba mate (5,9%) y zapallo anco (-5,1%).
6. ¿Dónde se pueden consultar esos relevamientos? En Internet.
Se actualizan cada 7 o 15 días. La página del Gobierno porteño es www.buenosaires.gov.ar/consumidor. Y la de ADELCO:
http://www.adelco.com.ar/.
7. ¿Dónde se puede llamar para denunciar la falta
de exhibición de precios? En la provincia de Buenos Aires la línea
de Defensa del Consumidor es 0800-222-9042. En Capital: 0800-555-6776.
8. ¿Y desde todo el país? Hay que llamar
al 0800-666-1518.
9. ¿Qué hay que hacer si el súper no tiene un producto publicitado como
oferta? Si está vigente, hay que exigir otro producto de iguales
características y precio al que aparece en el folleto. Si el súper no
cumple, hay que denunciarlo.
10. ¿Y si el precio de caja no coincide con el de góndola? Es otra
irregularidad que debe ser denunciada ante esos organismos.
Consumidores
con marca personal
Enviar
consultas al área Consumo: Tacuarí 1842, Capital (1139).
O a consumo@infogral.clarin.com.ar. Clarín publicará las
más representativas, resumiendo su contenido
"Sonría,
lo estamos filmando", invitan algunos carteles colgados de las góndolas
como si con los precios exhibidos algún consumidor tuviese humor para
chistes. Cada vez con más personal de seguridad y menos promotoras de
faldas cortas, los supermercados no sólo espantan al consumidor con los
aumentos diarios sino también con ciertas actitudes: en algunos locales
las cajeras obligan a los clientes a abrir las carteras para demostrar
que no se llevan nada sin pagar, mientras que los vigiladores privados
hacen marca personal a los consumidores que intentan tomar nota de los
precios para compararlos con otros comercios, comprar más barato y evitar
el goteo permanente de ahorros y salarios.
¿Víctimas o sospechosos? En una carta dirigida a este consultorio, Sol
Manterola contó que al pagar en la caja de un supermercado de Olivos la
hicieron abrir la cartera. "Debí acceder al pedido, contra mi voluntad,
para demostrar mi inocencia. Realmente me sentí muy mal".
"Creo que hay mucha paranoia. Cuando entro a un comercio primero me ven
como a un posible ladrón y recién después como a un consumidor", contó
Oscar Espíndola, un docente de San Telmo.
En la Cámara de Supermercados admiten que se reforzaron los controles
debido a la "ola de inseguridad" que vive el país. "Pero las personas
honestas no deben sentirse presionadas. Al contrario, deben sentirse más
cuidadas", sostiene Ovidio Bolo, presidente de la cámara.
Maltrato también denunciaron los clientes de otros supermercados que llevaron
papel y lápiz para agendar los mejores precios. "Soy un padre de familia
y un sufrido consumidor que solo busco comprar lo más barato posible.
Hace unos días, una persona de seguridad del supermercado al que voy habitualmente
me prohibió anotar los precios de unas bebidas. Pregunté si me iban a
llevar preso por eso y me respondieron que no. Con total discreción, seguí
tomando otros precios. El empleado amenazó entonces con llevarme con el
gerente de la sucursal. Me pareció una aberración y me fui sin comprar
", escribió Adrián Torralba Valcarce desde la computadora de su casa de
Congreso.
Flavia Rotman, de Palermo, también envió un mail cargado de enojo: "Mientras
estaba anotando algunos precios fui seguida por personal de seguridad
y tratada de muy mala manera. Cuando pregunté por qué no me permitían
tomar los precios nadie me dio una respuesta convincente y seguí tomando
nota. No me considero ninguna delincuente, sólo quiero hacer valer mis
derechos".
Bolo, de la Cámara de Supermercados, explica que "cada local tiene sus
normas internas y se reserva el derecho de admisión. Si el consumidor
toma dos o tres precios suele no suceder nada, pero sin anota más hay
que pedir autorización en algunos comercios. Las empresas tienen derecho
a saber quiénes son los que andan por las góndolas levantando los precios",
agrega.
En la Secretaría de Defensa del Consumidor, en tanto, se apuraron a condenar
esta actitud: "Hay que castigar a los comercios que le impiden a la gente
tener acceso al derecho a informarse: los clientes deben irse sin comprar
nada", aconsejan, e invitan a denunciarlos.
También es violatorio del derecho del consumidor el pedido a los clientes
de abrir la cartera. Gabriel Stiglitz, presidente del Instituto de Derecho
del Consumidor, afirma que "ningún cliente de un supermercado está obligado
a acceder a ese pedido. Se trata de un proceder ilegítimo porque la empresa
no debe asumir atribuciones excluyentes de la autoridad pública. Además,
el artículo 42 de la Constitución dice que los consumidores deben recibir
un trato digno".
De esto se trata, justamente. Del derecho que tiene la gente a defender
dignamente su bolsillo. Todos los días, en cualquier parte y con las armas
que pueda.
(Para denunciar casos similares se puede llamar a Defensa del Consumidor:
0800-666-1518)
Consulta: "Les escribo para contarles que me siento
engañada por la producción de un programa de televisión. Yo participé
de un concurso y gané un minicomponente. En marzo me lo tendrían que haber
dado, pero como pasó el tiempo y nadie me llamaba fui a reclamar personalmente
mi premio. Me dijeron que sólo podían ofrecerme una videocasetera. Yo
quiero el premio prometido. ¿Hay forma de reclamar?". María Tatiana Ruben.
CAPITAL
Respuesta: "Se trata de un típico caso de incumplimiento de oferta que
debe ser denunciado. Se puede llamar a Defensa del Consumidor donde citarán
a las partes para una conciliación. De no llegar a ningún acuerdo —y si
la consumidora tiene en su poder alguna constancia de que el premio reclamado
es un minicomponente— se podría llegar a multar a la productora del programa.
El teléfono donde se puede llamar es el 0800-666-1518". José Luis Laquidara,
presidente de los Tribunales Arbitrales de Consumo.
Consulta: "Les cuento que estoy totalmente indignada
porque el fin de semana pasado fui a recorrer los outlets de la avenida
Córdoba y en uno de los locales me quisieron cobrar un 5% de recargo por
pagar con la tarjeta de débito Visa Electrón. ¿Dónde puedo denunciar al
comercio?". María Colombo. ALMAGRO.
Respuesta: "Estos casos deben ser denunciados ante la Dirección de Defensa
del Consumidor de la Ciudad (0800-555-6776). Los comerciantes no pueden
recargar las compras que se pagan con tarjeta de débito o crédito". Enrique
Millán, de la asociación de consumidores PROCURAR.
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